Buenas noches. Tras basar todo el entrenamiento en la bicicleta, llega un punto en el que, aunque te apasiona, la cosa comienza a cambiar, es momento entonces de dar un giro, de mirar hacia otro lado y cambiar la estrategia, no se puede estar haciendo siempre lo mismo. O si se hace, requiere una fuerza de voluntad sobre-humana, que yo, aunque he mejorado, todavía no tengo. Así que como cada martes y jueves, me he ido a echar un partido de fútbol sala. 
Sienta bien poder pasar un buen rato practicando un deporte que te encanta, con gente, y con un ambiente más que distendido. Tomar el aire, estirar las piernas, y sobretodo, darlo todo. Eso siempre. Si no terminas con la camiseta bien sudada, no has hecho nada.
Pues bien, en eso a consistido hoy mi entreno de relajación. Hora y media a tope, pero hoy, con el balón en los pies. 
¿En qué ha consistido vuestro entreno de hoy?

La incertidumbre

1:10h de bicicleta hoy. He llegado tarde a casa, eran casi las 9 de la noche y no me apetecía salir para entrenar, así que me he puesto en la bicicleta elíptica y he comenzado a pedalear. Como siempre. Pero hoy, una duda me rondaba la cabeza: ¿1 hora o 1 hora y 10? Vaya chorrada, ¿no? Realmente, quiero pensar que para los que estáis acostumbrados a pasar 3, 4 y 5 horas en la bicicleta, ya no os vendrá de 10 minutos, pero hoy, para mí, esa incertidumbre sobre el tiempo que iba a estar mi cuerpo rindiendo a un buen nivel ha sido letal.
He comenzado convencido de que bueno, por un día que haga 1 hora no pasará nada, no voy a perder la forma que tengo ahora mismo (?) por ahorrarme 10 minutos de entreno. Así que he comenzado a pedalear y los minutos iban cayendo, pero poco a poco, dentro de mí, algo no estaba convencido de ese argumento, algo me decía que si comenzaba a comerme minutos, al final, me los zamparía todos, lo dejaría de nuevo, y volvería a sentarme en el sofá por las tardes con algunos kilos de más, por tanto comerme minutos. Así que he comenzado a barajar la posibilidad de alargar 10 minutos más el entreno que tenía previsto, pero no las tenía todas. He estado dudando cerca de 25 minutos, entre el 5-10, hasta el 30-35. Unos 25 minutos que se me han hecho eternos, como si cada segundo durara un minuto, y como si estos fuesen horas. El pulso no hacía más que subir, forzaba la máquina para auto-motivarme e intentar hacer, de esta manera, más ameno el “trayecto”, pero nada. Hasta que no me he decidido completamente a completar los 70 minutos, no he podido verdaderamente disfrutar de lo que hacía. Finalmente, y una vez claras las ideas, el entrenamiento ha mejorado, he conseguido llegar al 90% de mi FcMax durante un buen rato y ejercitar correctamente los músculos del tren inferior. 
En lo referente al físico, me he sentido maravillosamente al finalizar. Sin embargo, siento como si el partido de hoy contra la menta, lo hubiera perdido por goleada, pudiendo tan solo marcar en el descuento el gol del honor…
Conclusiones que saco del entrenamiento de hoy:
Básicamente lo que ya he mencionado antes. Hay que marcarse los objetivos claramente, sin dudas ni opciones. Eso queda para antes del entreno. Durante este, la mente tiene que saber cuanto tiempo, distancia o pasos le quedan para poder descansar.
Os dejo en un gráfico el entreno de hoy:

¿Existe lo que los humanos llamamos “límite”?

En mi opinión, el ser humano, no tiene límite, es capaz de lo mejor, pero a la vez de lo peor. Tan sólo hace falta echar un vistazo al mundo. Cada día nos encontramos con noticias innovadoras, gente que descubre nuevas curas para enfermedades, algunos que impulsan iniciativas para ayudar a los demás, etc. Pero también, por otro lado, vemos las desgracias que nos ocurren a cada minuto. Corrupción, crisis, guerras…

¿Por que se empeñan en llenarnos la cabeza de todas aquellas aberraciones que el ser humano también es capaz de ocasionar? La sociedad nos hace infelices.

La felicidad.

La felicidad depende de, elementalmente, muy pocas cosas. ¿Qué necesita el ser humano para vivir? Esencialmente respirar, comer, y beber. La sociedad nos acelera, nos causa preocupaciones a las cuales nos hemos adaptado desde pequeños, pero y si por un momento nos paramos a pensar, en todos aquellos momentos en los que nos sentimos bien con nosotros mismos, en todos aquellos momentos, que sin necesidad de un gasto económico exagerado, hemos disfrutado y nos hemos dado cuenta que aquel momento que acabamos de vivir, restará grabado en nuestra mente para siempre, veremos que ser feliz es fácil. ¿Cuando somos felices? Cuando hacemos aquello que nos viene en gana, cuando no hay nadie detrás diciéndonos cómo hacer las cosas, en definitiva, cuando somos libres. Hay alguna manera de relacionar todo esto con el tema del famoso “límite”. Y es que cada uno somos los mejores en alguna cosa.

“Hay algo que se nos da a la perfección, algo que nadie, ni nada, puede hacernos creer que no es lo nuestro.” Josef Ajram

Y en eso, este gran hombre, no se equivoca en absoluto. Tan solo hace falta pensar en todos aquellos momentos que nos hemos sentido útiles, felices y con un gran potencial. En la mayoría de veces, es cuando hacemos aquello que más nos gusta y que mejor se nos da.

Después de tanto rollo, empezaremos a ir al grano. ¿Qué quiero transmitir con todo esto? Algo tan sencillo o tan complicado como que el ser humano no tiene límites. Nos movemos por motivaciones: aquello que nos motiva somos capaces de hacerlo hasta la muerte, pero aquello con lo que nos sentimos desmotivados, lo dejaremos a los 5 minutos, el interés será nulo. No sirve de nada forzar a alguien a hacer lo que nosotros consideramos mejor. Es más que probable, que si esa persona encuentra aquello que la hace feliz, lo dé todo por ello, y consiga resultados más que satisfactorios.

Todo esto se puede trasladar a cualquiera de los ámbitos de la vida, el deporte, la profesión, el ocio… Solamente hay que tener claro, que lo que queremos, y aquello que nos motiva, será lo que nos haga felices, será aquello con lo que no veremos un límite.

Buenas a todos de nuevo. Hoy os presento el siguiente reto al que quiero aspirar. Siguiente, pero primero al fin y al cabo. Aunque espero que sea el primero de muchos.

Hoy os presento la Milenio Titan Desert.

¿Qué es la Titan Desert?


Pues bien, la Titan Desert es una carrera especial. Consiste en cruzar el desierto del Sáhara, en 6 etapas, y todo esto montado en la bicicleta. La dificultad de la prueba recae en el entorno, las temperaturas infernales del desierto, el piso, que puede ser tan arenoso que requiera bajar de la bicicleta y empujarla hasta donde se pueda pedalear de nuevo. Etapas largas, que hacen que los ciclistas lleguen exhaustos a la meta. Pero aunque la reserva de energías llegue al 0, la superación y admiración de unos y otros sube como la espuma cuanto más se acerca uno a la linea de meta.

¿Por que la Titan Desert?


He pensado en varias pruebas míticas como maratones, la Marathon des Sables y la Titan, y me quedo con esta última por la bicicleta.
La parte de correr o andar no es que sea una de mis mejore facetas, así que el motivo por el cual la Titan Desert es la seleccionada es este.

Sin embargo, puede que con el tiempo que queda, no sea capaz de llegar a la edición de 2014. Si es el caso, la pospondré para 2015 (fecha máxima) e intentaré participar en alguna otra carrera más cerca y asequible.

Os dejo un vídeo extenso sobre la Titan Desert en la que debutó Santi Millán, acompañado de Josef Ajram. No tiene desperdicio.

Bien, éste es el primer artículo serio, dejando a un lado la presentación que he publicado hace unos minutos. Para comenzar a ponernos en materia me presentaré un poco, os contaré mis principales objetivos, lo que me ha llevado a planteármelos, y sobretodo, el porque de todo esto. Allá vamos.
Mi nombre es Xavi Brumos Carbonell, nací un 4 de febrero de 1994 en Reus, Tarragona. Con lo cual, actualmente tengo apenas 19 años. Durante toda mi vida he practicado un deporte u otro hasta que llegó un momento en el que por pereza y por falta de rumbo en mi vida, empecé a dejar el deporte y me convertí en lo que más odio. Una persona completamente sedentaria. Me propuse romper con el habito infinidad de veces, pero en ninguna de esas conseguí hacer ejercicio más de un par o tres de días. Siempre fue el mismo proceso: 2-3 días haciendo deporte, al siguiente “descansaba” y así hasta la siguiente ocasión que me motivara para hacer ejercicio algún otro día más.
Sin embargo, algo cambió hace apenas 3 semanas. Llegó un día en el que, sin haber comenzado a hacer deporte otra vez, sabía que esta iba a ser la definitiva, la vez en la que empezaría y, o bien lo dejaba ya para siempre, o la vez desde la cual comenzaría mi camino. Algo me hizo pensar en unos “objetivos”, en unas “metas”, un sentimiento de superación… ese algo no es más que un libro. Un libro de una de las personas que más ha influido en mi vida últimamente. Se trata del day-trader y ultrafondista Josef Ajram, que con el libro “No sé dónde está el límite pero sí sé dónde no está” consiguió que me fascinara de nuevo el deporte y lo más importante, que me diera las claves para que me motivara hacerlo.
Para empezar, el libro hablaba de unas pruebas de las cuales nunca había oído hablar. La Titan Desert, por ejemplo fue la primera que se menciona y la primera que me “atrapó”. Hablaba también de algunos triatlones que sonaban más que interesantes y ese fue el punto de inflexión. Lo leí, y pensé: yo tengo que hacer uno de estos.
Así fue como dio comienzo todo esto. Aprendí de él, de sus estrategias mentales para aguantar horas sobre la bicicleta, sobra los trucos para conseguir llevar a mi cuerpo y a mi mente a la búsqueda de un límite que espero tardar muchos años en encontrar. 
Así que ese mismo día desempolvé la bicicleta del garaje, la adecenté, y eché a pedalear con un objetivo claro: la Titan Desert 2014.
Actualmente llevo 17 días practicando algún tipo de ejercicio, comencé con la bicicleta, también juego a fútbol dos veces por semana con unos amigos, lo que me ayuda a desconectar del rodaje de la bicicleta, y lo voy alternando con la elíptica que tengo en casa. De todos estos días ha habido 2 de descanso (el cuerpo ya lo pedía), y semana a semana la intensidad de los entrenamientos va aumentando. 
Mi pequeño objetivo es el de poder hacerme con un entrenador personal que me oriente hacia la mejor manera de superar la Titan Desert, pero hasta que me lo pueda permitir, iré trabajando por mi cuenta, cuidando la alimentación y sobretodo motivándome al máximo para buscar la satisfacción personal, esa sensación de superación que tienen los Titanes al terminar una prueba de estas dimensiones. Yo lo quiero sentir, cueste lo que cueste.

Muy buenas a todos, pasen, tomen asiento y pónganse cómodos porque de ahora en adelante les iré mostrando todos y cada uno de los pasos que voy a ir siguiendo para cumplir mis objetivos en los que demostraré que soy más rápido que mi límite, y que no hay nada que me pare.

Podéis seguir todos mis avances mediante las principales redes sociales