Pues sí, parecía que nunca iba a llegar el día de mi debut en una maratón. Pero al final llegó, y os voy a contar cómo fue en las siguientes líneas.

El sábado por la tarde, después de comer me dirigía con mi familia hacia Barcelona, donde Rubén, Arancha e Iker nos esperaban para ir a recoger el dorsal. Una vez encontrados nos fuimos directos a la Expo donde nos dieron los dorsales y las camisetas (una talla más grande de lo que pedimos. Al parecer el hecho de pedir una talla en el momento de la inscripción se lo pasaron un poco por los coj…). Allí vinieron a encontrarnos también Kini, Joanra y Laura y tras dar unas vueltas mirando las tiendas que estaban allí, salimos hacia fuera para decidir qué íbamos a hacer.Continúa leyendo