Como los colores del parchís, o las estaciones del año, como los Beatles, o las Champions del Barça (por ahora). Cuatro son los días que faltan para el Challenge Salou del domingo.

Hoy he ido a visitar al fisioterapeuta, que me ha dejado las piernas nuevas y preparadas para la carrera. También me espera con una aguja para el próximo día, aunque todavía no sé cuando será. Por el momento me conformo con tener las piernas listas.

Esta tarde hemos ido de nuevo a nadar al mar, creo que por última vez ya antes de la carrera. Hoy la cosa ha ido mucho mejor, el mar estaba en mejores condiciones y hemos podido entrenar con más facilidad. Me siento bien nadando en aguas abiertas, siempre que no vayamos a alguna zona demasiado profunda. Espero que el domingo con tanta gente no me produzca tanto respeto.

Eso ha sido todo por hoy, mañana tocará entrenar un poco más y así podremos encarar el viernes y sábado de la mejor manera.

Buenas noches! Ayer no tuve tiempo de escribir el post diario así que hoy escribo el de los dos días.

Ayer empezamos la semana con natación en el mar. En un mar un poco movido, en el que avanzar resultaba ardua tarea. Sin embargo la cosa terminó siendo hasta divertida, sin mirar tiempos ni distancias.

Tras salir del agua, desenfudarnos el neopreno, e improvisar una transición, nos pusimos a correr contra el viento que soplaba con ganas. Poco a poco el ritmo iba siendo mejor y terminamos bajando hasta los 4:30 min/km en los últimos metros.

En el día de hoy tenía descanso, así que eso he hecho, descansar. También he visitado a Albert, mi nutricionista, con el que hemos comentado las sensaciones de la Polar Gran Fondo de la semana pasada (os dejo aquí el enlace por si queréis leer mi experiencia: Polar Gran Fondo), y hemos hablado sobre lo que nos viene encima. En breve me pasará la carga de carbohidratos del sábado, y el timming del domingo, en el que esta vez espero que todo salga bien, que siempre me dejo algo por tomar, o cambio el orden sin querer.

Mañana toca visitar al fisioterapeuta para dejar el cuerpo listo, y ciertamente la cosa ya estará prácticamente hecha. Sólo faltará pasar el jueves, y una vez llegue a viernes, todo empezará. Por la tarde iré a buscar el dorsal y las bolsas. El sábado llevaré la bicicleta y las bolsas, y a cenar y dormir pronto para levantarme el domingo bien descansado.

Ya queda poco, todavía no me hago a la idea, pero sé que en cuanto todo empiece pasará más rápido de lo que me imagino.

Otro día menos, ya sólo 7 y última transición antes del Challenge del domingo que viene.

Hoy las cosas han salido bastante bien, tras la bicicleta en la que han salido unos 47 km he conseguido mantener un muy buen ritmo de carrera a pie durante algo más de un tercio de los 21 que me esperarán entonces (7km). La media ha salido a 5:10 min/km y manteniendo las pulsaciones bajas con relativa facilidad. Creo que pueden salir muy bien las cosas el día de la carrera si no se tuercen por razones externas, así que espero que todo salga bien.

Desde mañana empezaré a preparar todo el material y todo lo necesario para no olvidar nada y poder centrarme exclusivamente en disfrutar de la carrera.

Mañana empezamos la última semana nadando un poco y el martes a ver al nutricionista.

Os iré contando más. ¡Un saludo!

Entreno de hoy finiquitado. 59 km de bicicleta y con ganas ya de enlazar las buenas sensaciones que estoy teniendo con el día de la prueba. Ya sólo faltan 8 días y dentro de una semana justamente estaré recogiendo el dorsal y dejando la flaca en boxes lista para el día siguiente.

Hoy ya podemos comprobar el número de dorsal y la hora salida de cada uno, y he podido comprobar que salgo en la última salida a las 7:55 de la mañana, casi 1 hora después que los primeros. Así que en aras de buscar siempre la parte positiva creo que lo mejor en esta situación es que podré dedicarme a adelantar participantes menos preparados, aunque sin dejar, efectivamente, de hacer mi propia carrera. Veremos como sale todo. Mañana a entrenar un poquito más, y a partir del lunes a empezar la puesta a punto.

Buenas tardes!

Ya que ayer no escribí sobre el entreno, lo hago hoy, cuando por cierto, dejamos atrás los días de dos cifras. A partir de ahora esto entra en modo cohete y la cuenta atrás ya es más sencilla. Empiezan a aflorar los nervios por tenerlo todo listo, que no falle nada, no hacerme daño en las sesiones de entrenamiento.

Esta semana esta siendo muy suave y la semana que viene también lo será, así que lo mejor será no estropear todo esto ahora que ya casi esta.

El martes que viene tengo hora con el nutricionista de nuevo para hablar sobre cómo irá el Half del domingo, y el miércoles toca visitar al fisioterapeuta para dejar todo listo de cara a los 113 km.

Ayer tocó hacer unos km sobre dos ruedas con Judith, que cambió su día de entreno para acompañarme: ¡GRACIAS! Aunque luego se queje, porque la llevo muy apretada, siempre es ella la que empuja más y la que tiene más fuerza en las piernas. Cayeron unos 41 km más o menos y la verdad es que las sensaciones fueron buenas, a pesar del viento en algunos momentos que hace muy complicado el avanzar. Ahora ya con apenas 2 o 3 sesiones más de bicicleta antes del gran día, creo que teniendo algo de suerte en cuanto a las condiciones climatológicas, sobretodo con el viento, podré mantener una velocidad cercana a los 30 km/h de media, lo que me permitiría realizar los 90 km en 3 horas. Aunque si añadimos curvas, salida y entrada de boxes, avituallamientos y demás, finalmente serán algo más de 3, creo que podrá salir un buen tiempo.

Así que nada, me quedo disfrutando de los días que quedan, y preparándolo todo para que no falle nada.

Un saludo!

Empezamos la semana otra vez, y ya puedo decir, oficialmente, que mi reto es la semana que viene. Qué cerca suena, y la verdad es que está aquí mismo. Hasta el sábado no me di cuenta del poco tiempo que falta para enfundarme el neopreno el día 31 y empezar esos 113 km. Justo en el momento en que empecé a pedalear para la Polar Gran Fondo me percaté de que esto empieza y ya el Challenge está a la vuelta de la esquina.

Ayer descansé, contra pronóstico, y me fui a dormir temiendo estar bastante más mermado hoy. Sin embargo me he levantado bien, así que por la tarde no quedaba otra que dar comienzo a una semana de descanso otra vez nadando un poco en el mar y corriendo a ritmo suave, que, como siempre, acaba siendo demasiado rápido. Pero eso es lo que nos gusta.

Recuerdo que el año pasado a estas alturas no había nadado muchas más veces que ahora en el mar, pero las sensaciones creo que eran mejores, no en cuanto a la resistencia, o a los metros o la técnica, si no a la inseguridad que siento en el mar. Lo aburrido que puede llegar a ser y las vueltas que da la cabeza pensando en posibles cosas que se mueven en el fondo o algas que por un momento son tiburones blancos.

A pesar de todo esto, el ritmo nadando no es malo, y por suerte, nadando con tanta gente como lo vamos a hacer el día de la prueba todos esos pensamientos se ahogan en el agua y simplemente me centro en disfrutar.

Al final han salido entre 1200m y 1500m bien llevados, con otros 6,6 km al acabar de carrera a pie. Como si estuviera todavía en una prolongación de la carrera del otro día, me siento muy bien, cogiendo rápido los ritmos, sin cansarme en exceso y siempre con ganas de más. Espero que todo esto persista hasta dentro de 13 días, donde habrá que darlo todo y no guardarse nada.

Bien, en unas horas ya sólo faltarán 12. Mañana día de descanso de nuevo.

Buenas noches!

FIN! Hoy he terminado una de las pruebas con las que he disfrutado más de todas las que he realizado: la Polar Gran Fondo. 

En su segunda edición, como en la primera, la marcha cicloturista contaba con dos distancias: Gran Fondo y Medio Fondo, de 186 y 97 km respectivamente. Debido a mi poca experiencia sobre las dos ruedas, mis pocos entrenos, y sobretodo que el verdadero objetivo de la temporada está a tan sólo 2 semanas vista, me decanté en su momento por recorrer los 97 km de la Medio Fondo con aproximadamente 1550 m de desnivel. 

Como digo es la primera marcha cicloturista que hago y la verdad es que la he disfrutado mucho. Había ensayado el recorrido hace un par o tres de semanas, y sinceramente lo pasé bastante mal para terminar, lo que me hizo pensar que quizás hoy la prueba se me atragantaría. El día que probé el recorrido tardé unas 4:30h en hacerlo, así que cualquier tiempo entre 4:30 y 5h me habría parecido más que aceptable. La estrategia para hoy era fácil, no forzar más de la cuenta, ayudarme de las ruedas de los demás en los llanos y subir tranquilamente los puertos. Parecía más o menos fácil hasta ayer, que empezó a soplar el viento, y todos empezamos a temer un día bastante aireado, así que no tocaba más remedio que mentalizarse y consolarme pensando que habría gente que tendría que aguantar el doble de distancia que yo, así que nada de quejarse.

Sin embargo el día se ha levantado tranquilo, con algunas rachas de viento, pero nada comparado con lo que hacía a las 5 de la mañana, cosa que ha permitido rodar con muchísima más comodidad.

A las 7:30 se daba la salida y 12 minutos más tarde cruzaba la línea para empezar a contar mi tiempo. Empezaba poco a poco, intentando encontrar un ritmo que me permitiera seguir más o menos rápido y buscando algún grupo con el que ahorrar energías, pero no encontraba ni una cosa ni la otra, así que tras casi 15 km saltando de rueda en rueda, y también en el momento en que comenzábamos la ascensión a la Mussara he decidido apretar un poco más de lo que lo hago los días en los que entreno.

Poco a poco me iba notando mejor, subiendo a buen ritmo y sin sobrepasar las 170 pulsaciones. He dejado muchos corredores atrás, creo que unos 300, y mis sensaciones eran inmejorables, me sentía mucho mejor de lo que en mis expectativas podría imaginar, subiendo en varias ocasiones a plato, forzando las piernas y disfrutando de su respuesta. Cuando me he querido dar cuenta estaba arriba, rellenando los bidones y tomando el primer gel.

A partir de ese punto, sabía lo que me esperaba, casi 20 km de sube-baja, con mucha velocidad y con oportunidad de adelantar a varios participantes. En los llanos y descensos rápidamente me situaba por encima de los 50 km/h, y en los repechos cortos apretaba todo lo posible para no tener que cambiar al plato pequeño, subiendo de pie y apurando al máximo.

Casi sin enterarme, estaba ya en el segundo avituallamiento, y esta vez, visto el descontrol del primero, ya tenía la estrategia preparada: dejar la bicicleta lo antes posible, tomarme la barrita correspondiente, coger los dos bidones e ir a rellenarlos, echar las sales al del agua, y a subir el puerto de 5 km que quedaba por delante lo antes posible.

Una vez ya he tenido los bidones llenos he vuelto a emprender la marcha lo más rápido posible, volviendo a centrarme en adelantar corredores para evitar así pensar en el desnivel, que esta vez era mayor, y en apenas 13 minutos ya volvía a estar arriba del todo, con otro puerto menos, y otra vez un sube-baja de varios km hasta llegar al Coll d’Alforja donde empezaría otro buen descenso.

Llegado ya al km 80, y tras haber bajado hasta Alforja, me he saltado el último avituallamiento, y no he tomado el último gel que debía. Me sentía con muchas fuerzas, he estado bebiendo abundantemente durante todo el recorrido y el ritmo que llevaba era realmente bueno, casi sin bajar de los 50 km/h, así que he decidido seguir y apretar para llegar a la meta lo antes posible. Sí es verdad que al final las piernas ya se notaban cansadas, les costaba un poco, pero aún así no me ha costado aferrarme a alguna rueda para que me llevara hasta el final.

Finalmente he parado el cronómetro en 4 horas, rebajando en 30 minutos mi mejor expectativa. Así que finalmente puedo decir que he terminado la prueba muy contento, muchísimo más rápido de lo que pensaba hacerlo, con muchísimas mejores sensaciones y habiéndolo pasado genial. Grandes vistas, gran compañía, gran recorrido y por mi parte, gran organización.

Después de esta magnífica prueba, esta tarde ha tocado salir a correr un poco para desintoxicar las piernas. 5,14 km en 28 minutos que pensaba que me costarían mucho más, pero en realidad se han echo bastante llevaderos.

La semana que viene esta a punto de empezar, y eso significa que, una vez finalizada, ya sólo habrá una cosa acercándose desde el horizonte… Quedan 15 días!

Hoy cambio el título del post y dejo a un lado el Challenge de dentro de 16 días y me centro en la marcha cicloturista de mañana.

Tras el día de descanso de ayer hoy tocaba salir a calentar motores sobre la bicicleta haciendo 1 hora de llano, que ha terminado siendo una hora de infierno. Resulta que ayer, y tras semanas de un tiempo veraniego, empezó a levantarse un aire que esta mañana hacía que la bici fuese incontrolable. Con rachas de 80 km/h hemos tenido que dar media vuelta y hacer un recorrido algo más ligero, aunque finalmente hemos cumplido la rápida hora.

El problema no es sólo ese, si no que ahora que ya empezaba a cantar victoria con el tema de la alergia primaveral, ha venido este viento simpático a recordarme esa sensación de congestión nasal y picor en los ojos. Muy divertido todo. Al parecer mañana no dan tanto viento como hoy, pero seguirá acompañándonos hasta las 12-13 del mediodía, justo para cuando espero cruzar la meta. Gracias viento.

Así que nada, tras comprobar el material, y todo el tema nutricional que tengo que tomar durante la marcha, me voy a dormir escuchando el viento soplar y esperando a que mañana dé una pequeña tregua que permita rodar con un poco de facilidad.

Buenas noches!

18 días, 432 horas o 25920 minutos. ¿Qué más da? Lo que
cuenta es que el día se acerca y la preparación está cada vez más madura. Hoy
he salido a correr 35 minutos a ritmo lento y como ya me habían dicho, no hay
ejercicio mejor que visualizarse a uno mismo el día de la prueba, sufriendo,
con dolores, pero cruzando la meta. Feliz. Aun llevando más de dos décadas
aguantándome a mi mismo no sabría decir cómo reaccionaré en el momento que la
línea de meta pase bajo mis pies (si es que eso llega a ocurrir). Así que lo
único que puedo hacer por ahora es entrenar y sólo imaginar.
Al final, pero, ya sean 35 minutos suaves, o 21 km de
supervivencia lo que importa es mantener la cabeza fresca. Hay quien se repasa
las tablas de multiplicar de arriba abajo y del derecho al revés, o quien
dedica cada uno de los km que le esperan a alguien especial. De momento ando
corto de ideas en ese aspecto, así que si en estos días que faltan no se me
pasa nada por la cabeza, simplemente improvisaré.
Mañana tengo descanso y ya sólo me falta 1 hora de bici por
entrenar antes de la carrera del sábado. Desde el 1 de marzo que no estoy en la
línea de salida de ninguna carrera, así que ya empiezo a tener ganas.

Buenas noches!

Dejamos la decena de los veinte, y ya sólo faltan 19 días para el gran reto. Aunque de momento la próxima parada es más cerca, concretamente en la Polar de este sábado, en la que esperan 97 km por delante y 1500m de desnivel para dejarme las piernas bien muertas. El sábado pasado realicé el la ruta por mi parte y la verdad es que a pesar de no llevar el plan nutricional correcto ni el descanso pertinente terminé sufriendo en la parte final, con lo que no va a ser un simple paseo con algún repecho. El año que viene me gustaría poder correr la gran fondo de 189km, pero como digo, no era el objetivo este año, y servirá para poner a punto la maquinaria.
Hoy he ido al nutricionista y el plan nutricional ya esta encarrilado, el viernes recibiré el menú de carga de carbohidratos y el timing para que pueda terminar esos 97 km.
Hoy he podido descansar ya que esta semana se preve muy ligera, con apenas un poco de natación y carrera y 1 hora de bicicleta.
Tengo ganas ya de terminar esta prueba y centrarme única y exclusivamente en el triatlón del día 31. Por ahora sólo queda entrenar 2 días más, porque el jueves vuelvo a tener descanso, y a disfrutar!
Buenas noches!