Muy buenas a todos otra vez. Volvemos a estar aquí una semana después. No he abandonado el blog, ni mucho menos, la falta de tiempo le gana terreno, pero aún así, siempre hay un hueco en el que ponerse a escribir.
Esta semana ha sido en lo general, muy similar a las demás. Con el partido de fútbol de los martes y jueves.
El miércoles descansé porque el martes me noté un tirón muy fuerte en el abductor de la pierna derecha al hacer un movimiento demasiado brusco y sin previo calentamiento. Durante el partido todo fue bien, sin molestia alguna. Aún así, el jueves otra vez en el mismo lugar, reaparecía el pinchazo al comenzar. Un buen calentamiento evitó que tuviera que dosificarme (jaja hay que hacer rotaciones). Ayer viernes y hoy sábado descanso total. Tengo una llaga en el pie que me está matando cada vez que apoyo el peso en los dedos de los pies.
Es cierto que el deporte engancha, no sé lo que tiene que esto de ir superándote a ti mismo, llega un punto en el que se vuelve adictivo. Tanto es así que día a día se suman más adeptos a esto de correr, nadar, pedalear… Una prima mía quiso unirse a esto y comenzar a probar el sabor del running, así que para comenzar nos desplacemos hasta la playa. Perfecto para ser la primera vez en mucho tiempo que no practicaba ejercicio: 2,5 km a un ritme bajo, pero estable. Lo más importante, sobretodo, el saber que nuestro límite no esta allí donde el cuerpo dice basta, sino donde nosotros queremos que esté. 

Posteriormente terminé por mi parte con apenas 6 km más, haciendo un total de cerca de 9 km, pero a buen ritmo.

¡Despido la semana con buenas sensaciones y con ganas de más! Un saludo a todos