Perdonad por haber estado unos días ausente. Sabía que tenía que postear, pero la verdad es que la inspiración ha escapado de mí últimamente, pero ya estoy aquí, y hoy os haré un pequeño resumen de lo que he ido haciendo a lo largo de la semana.

Lunes

El lunes tocaba descansar las piernas así que para comenzar la semana decidí tomármelo con calma. Coger fuerzas para lo que quedaba de semana era crucial, ya que el desgaste que iba a tener iba a ser sobretodo en las piernas, y centrado sobretodo en el correr. La bicicleta iba a quedar un poco apartada durante esta semana.

Martes

El martes “comencé” mi semana con una hora y media de fútbol. Como cada martes y jueves, me voy a echar un partido y ayuda a no perder el ritmo sin tener que realizar grandes desgastes físicos. Las sensaciones fueron estupendas, tras el dolor muscular del fin de semana, el martes sentía que todo volvía a la normalidad. Eso sí, tras calentar bien ya que al principio todavía notaba algunas molestias. 

 Miércoles: Problemas con el GPS

El miércoles decidí hacer un entreno específico de running. 10 km. Sabía más o menos la ruta por la que debía pasar para completar los 10 km. Pero sin embargo, como siempre, me voy con la ayuda de la música y Nike+, que me va informando de los km que llevo durante todo el trayecto. Esta vez, pero, algo pasó con el sistema, y de repente en el km 4 comenzó a fallar. Continuamente me decía que el entrenamiento se paraba y reanudaba. Lo que me llevó a acumular un error final de cerca de 2 km. 2 km en los que no sabía ni velocidad, ni posición, ni tiempo. ¡Perfecto! Conseguí terminar con un sabor más que agridulce. Sabía que era capaz de mejorar esa marca si todo hubiera ido bien. Pero bueno, en otra ocasión será.

Jueves

El jueves volví a jugar a fútbol con tranquilidad, pero más desgastado de lo normal, lo que me hizo no estar demasiado cómodo y esperar con ansias el final para poder evaluar la situación. Supongo que simplemente un mal día. Un pequeño bache. 
El viernes descansé, lo volvía a necesitar, tenía algunas heridas en la pierna por el partido del día pasado y dolor muscular que no me permitía realizar demasiado trabajo, así que me lo tomé como un día libre para descansar.
¿Y hoy? Pues bien, estoy decidiendo si termino la semana con esos 10 km que me quedaron colgados el miércoles o espero a mañana para hacerlos. Ya os contaré…

Por suerte o desgracia no todo en nuestras vidas es el deporte, no todo es centrarse en el ejercicio y no todo tiene que ver con correr, rodar o nadar. Cada uno de nosotros tenemos en nuestras vidas altos y bajos que debemos superar, problemas que hay que solucionar y soluciones que hay que idear. Sin embargo sí que es necesario tener en cuenta que para hacer todo esto hay que mantener la cabeza fría, las ideas claras, y tener la mente bien descansada.
Una de las mejores maneras para descansar la mente, desconectar de todo lo que sucede a tu alrededor y que te proporciona un buen rato para pensar con tranquilidad, sin presión, tú contigo mismo, es el deporte. El practicar ejercicio, en un espacio abierto, con la naturaleza alrededor puede mejorar notablemente la toma de decisiones y refrigerar nuestras neuronas es una buena idea para ello. 
Una vez mencionado esto, paso a repasar el entrenamiento de hoy. 
Todavía con las piernas mermadas por el running del viernes y por la caminata que me marqué ayer en mi “día libre” hoy he decidido centrar el entrenamiento en la tonificación a baja intensidad y recuperar las piernas para que estén en forma lo antes posible. Ha consistido en tan solo 20 minutos de bicicleta elíptica, sin presionar en exceso para aumentar la circulación en los músculos del tren inferior. Tras los 20 minutos las flexiones, abdominales y pesas han sido el siguiente paso. Apenas 5 series de 10 repeticiones para las flexiones, 50 para los abdominales y 15 para los ejercicios de bíceps con pesas han acabado de completar el desgaste de hoy. 
Con ganas ya de poder volver a sentir las piernas bien, y de que pase el temporal que parece que se está cebando con nosotros en esta parte del país para coger la bicicleta y salir a rodas. 
Un saludo a todos.

Muy buenas a todos otra vez. Estoy aquí para hablaros del entrenamiento que hice ayer, día 17.
Con las piernas a pleno rendimiento y con muchísimas ganas de volver a salir, ya que por fin volvía a hacer un día soleado, me calcé mis Nike Vomero y me fui a correr. El objetivo principal era superar en unos cuantos km la marca que dejé la semana pasada (8km). Así que tenía más o menos la ruta pensada y tan solo faltaba realizarla. Como siempre, los primeros 2 km fueron los más duros, en los que se notan más las piernas cansadas y en los que mentalmente sólo haces que pensar en lo que te falta. Pero a partir de entonces ves que los metros van pasando, que poco a poco vas cumpliendo objetivos y que casi sin darte cuenta, las piernas van recorriendo metro a metro y paso a paso el objetivo establecido. Añadí casi 5 km a la marca de la semana pasada, haciendo casi 13 km en total, en un tiempo de hora y 10 minutos con una quema de 900 calorias.
En definitiva, las sensaciones finales fueron estupendas, sin mencionar el dolor de rodillas que tenía en el último km y el muscular que me ha despertado esta mañana. Pero tras el entreno, puedo decir que se van viendo las mejoras y sobretodo que otra vez, ayer no pude encontrar mi límite.

Llegamos a los 10 días de blog, 10 días que han cundido mucho más de lo que parece. Este blog esta creado sobretodo por dos motivos esenciales.
El primero: Ayudar a motivar a todos los que leéis el blog, con mis experiencias, con mi actitud y mi perseverancia.
Y el segundo: auto-motivarme. Sin este blog quizás esa perseverancia y ganas de hacer deporte se hubieran desvanecido hace tiempo. Pero ésta vez me he propuesto no ahogar las ganas en el mar de la pereza y lo que busco con esto es que el barco no se hunda, que siga flotando, siguiendo ese horizonte que se perfila como el límite.
Pues bien, una vez dejados claros mis objetivos. He de confesar que poco a poco me siento mucho mejor, con mejor fondo, con más ganas de batir mis propias marcas y seguir demostrando a todo el mundo, pero sobretodo a mí mismo, que el límite no esta cerca. Es más, parece que a cada paso que realizo, éste se aleja un par.
Ayer mismo, puedo confirmar mi mejora. No como a mí me hubiera gustado pero válida de todos modos. Debido a la lluvia que lleva dejando las calles mojadas desde hace un par o tres de días, no tuve más remedio que montarme a la bicicleta elíptica de casa y empezar a “rodar”. Ayer era la primera vez que cogía la elíptica en toda la semana, así que tocaba aumentar 10 minutos al tiempo de la pasada. 1 hora y 20 minutos de bicicleta. Como ya escribí anteriormente, tener claro el tiempo que voy a estar en la bicicleta ayuda mucho mentalmente a superar el objetivo. Así que teniéndolo todo claro, comenzaron a pasar los minutos. Rápidamente me situé en las 160 pulsaciones, y al ver mi ritmo, me marqué otro objetivo para el entrenamiento. La máquina marca las calorías que se queman durante el ejercicio (sospecho que no funciona demasiado bien, he probado otras elípticas y cuentan muchas más calorías, pero bueno, ésta era barata), así que viendo el promedio que llevaba en los primeros minutos, y teniendo en cuenta que en la 1:10 de la semana pasada llegué a superar las “800” calorías con un final agotador, me propuse hacer dos cosas: subir el ritmo hasta llegar a las 170-180 pulsaciones con picos de hasta 190 en algunos momentos y poder, con esto, llegar a las 1000 calorías en el entreno. Durante el entrenamiento las sensaciones fueron más que buenas, conseguía aguantar en esas pulsaciones sin bajar el ritmo, y las piernas no desfallecían: casi que al contrario, me pedían más. Y efectivamente, al final llegué a mi objetivo, los minutos pasaron mucho más rápido que en otras ocasiones. Incluso tuve que apurar un poco en los últimos 10 minutos, pero vale mucho la pena apurar esos 10 minutos y ver que has cumplido el objetivo. 
Las sensaciones al finalizar el entrenamiento fueron ultra-positivas. Ahora me siento mucho más fuerte, con ganas de que no llueva mucho más para poder salir a correr o coger la bicicleta de verdad, y seguir mejorando mi rendimiento. 
Nos vemos en el siguiente post. ¡Un saludo!

Buenas noches a todos. Tras el día de relax de ayer esta mañana me he levantado, mucho mejor de lo que me acosté. Sin embargo, no al 100%. Así que, para comenzar a reactivar la circulación sobretodo en las piernas he cogido la bicicleta y como si fuera de “paseo” he pedaleado durante 7 km. Me ha ido bien el volver a coger la forma. 
Mañana volveré a estar a tope en el partidillo de fútbol de todos los martes. Siento que los posts de ayer y hoy no sean muy extensos. Espero poder explicar más mañana

Hoy sí que sí. Me he levantado y casi he podido escuchar como mis piernas me recriminaban: “te lo dijimos”.
Así es, las piernas ultracargadas no me permitían ni bajar las escaleras con naturalidad. Entre hoy y mañana espero recuperar mis piernas, si no al 100%, gran parte de ellas. Dependiendo del grado de mejora que sienta mañana, haré una cosa u otra para no volver a sobrecargar los músculos, pero si para dar un poco de circulación que ayude a la recuperación. Quiero que vuelvan pronto, necesito saber que si quiero, puedo ir a rodar en bicicleta, a fundir las suelas de las Nike, o a desgastar le elíptica de casa.
Sin embargo, días para poder estar relajado mirando los deportes desde la pantalla del televisor, tomar el sol o tirar unas canastas no están nada, pero que nada mal.
Os dejo un breve vídeo que os puede ayudar en caso de tener sobrecargas musculares. Aunque siempre es mejor ponerse en manos de especialistas, algún automasaje de vez en cuando es de agradecer.
Un saludo a todos, y a seguir en busca del límite.

Hoy me he levantado, medio dormido (consecuencias de quedar con amigos un viernes noche). A pesar del sueño infernal que no me permitía abrir del todo los ojos, todavía no había completado mi primer paso del día, que ya notaba yo que los músculos inferiores (gemelos, isquitobiales y cuádriceps sobretodo) estaban algo hechos polvo. Me costaba subir y bajar las escaleras con naturalidad, sin embargo, a las 18:00 he mirado por la ventana, hacía un sol espléndido, y una temperatura más que agradable para salir a correr. Necesitaba hacerlo, desde el día que comencé a entrenar, todavía no había realizado ningún entreno de carrera continua, y hoy era el día perfecto.
Me he atado la cinta del pulsómetro, me he puesto las Nike Vomero7, y a correr se ha dicho, el objetivo era de 45 minutos. Que he cumplido al milímetro. Nada más empezar a trotar, he cogido un ritmo, muy bajo, pero estrictamente constante (5-6 min/km). Mal lo veía cuando al llegar al primer km, las piernas me decían: “tío, ¿qué haces? hoy tocaba descansar…” Nada, he seguido, he mantenido el ritmo, me he aislado, en mi mundo. La música y yo. Poco a poco iban pasando los metros, iba viendo los lugares en los que me había parado a descansar otras veces que había salido a correr, los iba batiendo, dejándolos atrás. Me sentía cansado, pero a la vez inmejorablemente bien. A la mitad de los 45 minutos he hecho un descanso, estirado todos los músculos dándoles un respiro para llevarme de vuelta a casa. Al cabo de un rato he vuelto a coger el ritmo, y ya de bajada he podido aumentarlo un poco, sin pasarme, para que las fuerzas me aguantaran hasta el final. He llegado a mi objetivo, los 45 min, con una distancia total de 8 km. 
Grandiosas sensaciones una vez terminado y con ganas de tener mis músculos descansados para mejorar el entrenamiento. Aquí os dejo un enlace en el que podéis ver mi entreno de hoy: Mira el entreno
¿Mañana? Pues mañana creo que, siendo domingo, y tras todo el ajetreo de esta última semana, me merezco un buen descanso. Así que, si no es mañana, nos vemos el lunes. ¡Un saludo a todos!

Buenas noches. Tras basar todo el entrenamiento en la bicicleta, llega un punto en el que, aunque te apasiona, la cosa comienza a cambiar, es momento entonces de dar un giro, de mirar hacia otro lado y cambiar la estrategia, no se puede estar haciendo siempre lo mismo. O si se hace, requiere una fuerza de voluntad sobre-humana, que yo, aunque he mejorado, todavía no tengo. Así que como cada martes y jueves, me he ido a echar un partido de fútbol sala. 
Sienta bien poder pasar un buen rato practicando un deporte que te encanta, con gente, y con un ambiente más que distendido. Tomar el aire, estirar las piernas, y sobretodo, darlo todo. Eso siempre. Si no terminas con la camiseta bien sudada, no has hecho nada.
Pues bien, en eso a consistido hoy mi entreno de relajación. Hora y media a tope, pero hoy, con el balón en los pies. 
¿En qué ha consistido vuestro entreno de hoy?

La incertidumbre

1:10h de bicicleta hoy. He llegado tarde a casa, eran casi las 9 de la noche y no me apetecía salir para entrenar, así que me he puesto en la bicicleta elíptica y he comenzado a pedalear. Como siempre. Pero hoy, una duda me rondaba la cabeza: ¿1 hora o 1 hora y 10? Vaya chorrada, ¿no? Realmente, quiero pensar que para los que estáis acostumbrados a pasar 3, 4 y 5 horas en la bicicleta, ya no os vendrá de 10 minutos, pero hoy, para mí, esa incertidumbre sobre el tiempo que iba a estar mi cuerpo rindiendo a un buen nivel ha sido letal.
He comenzado convencido de que bueno, por un día que haga 1 hora no pasará nada, no voy a perder la forma que tengo ahora mismo (?) por ahorrarme 10 minutos de entreno. Así que he comenzado a pedalear y los minutos iban cayendo, pero poco a poco, dentro de mí, algo no estaba convencido de ese argumento, algo me decía que si comenzaba a comerme minutos, al final, me los zamparía todos, lo dejaría de nuevo, y volvería a sentarme en el sofá por las tardes con algunos kilos de más, por tanto comerme minutos. Así que he comenzado a barajar la posibilidad de alargar 10 minutos más el entreno que tenía previsto, pero no las tenía todas. He estado dudando cerca de 25 minutos, entre el 5-10, hasta el 30-35. Unos 25 minutos que se me han hecho eternos, como si cada segundo durara un minuto, y como si estos fuesen horas. El pulso no hacía más que subir, forzaba la máquina para auto-motivarme e intentar hacer, de esta manera, más ameno el “trayecto”, pero nada. Hasta que no me he decidido completamente a completar los 70 minutos, no he podido verdaderamente disfrutar de lo que hacía. Finalmente, y una vez claras las ideas, el entrenamiento ha mejorado, he conseguido llegar al 90% de mi FcMax durante un buen rato y ejercitar correctamente los músculos del tren inferior. 
En lo referente al físico, me he sentido maravillosamente al finalizar. Sin embargo, siento como si el partido de hoy contra la menta, lo hubiera perdido por goleada, pudiendo tan solo marcar en el descuento el gol del honor…
Conclusiones que saco del entrenamiento de hoy:
Básicamente lo que ya he mencionado antes. Hay que marcarse los objetivos claramente, sin dudas ni opciones. Eso queda para antes del entreno. Durante este, la mente tiene que saber cuanto tiempo, distancia o pasos le quedan para poder descansar.
Os dejo en un gráfico el entreno de hoy:

¿Existe lo que los humanos llamamos “límite”?

En mi opinión, el ser humano, no tiene límite, es capaz de lo mejor, pero a la vez de lo peor. Tan sólo hace falta echar un vistazo al mundo. Cada día nos encontramos con noticias innovadoras, gente que descubre nuevas curas para enfermedades, algunos que impulsan iniciativas para ayudar a los demás, etc. Pero también, por otro lado, vemos las desgracias que nos ocurren a cada minuto. Corrupción, crisis, guerras…

¿Por que se empeñan en llenarnos la cabeza de todas aquellas aberraciones que el ser humano también es capaz de ocasionar? La sociedad nos hace infelices.

La felicidad.

La felicidad depende de, elementalmente, muy pocas cosas. ¿Qué necesita el ser humano para vivir? Esencialmente respirar, comer, y beber. La sociedad nos acelera, nos causa preocupaciones a las cuales nos hemos adaptado desde pequeños, pero y si por un momento nos paramos a pensar, en todos aquellos momentos en los que nos sentimos bien con nosotros mismos, en todos aquellos momentos, que sin necesidad de un gasto económico exagerado, hemos disfrutado y nos hemos dado cuenta que aquel momento que acabamos de vivir, restará grabado en nuestra mente para siempre, veremos que ser feliz es fácil. ¿Cuando somos felices? Cuando hacemos aquello que nos viene en gana, cuando no hay nadie detrás diciéndonos cómo hacer las cosas, en definitiva, cuando somos libres. Hay alguna manera de relacionar todo esto con el tema del famoso “límite”. Y es que cada uno somos los mejores en alguna cosa.

“Hay algo que se nos da a la perfección, algo que nadie, ni nada, puede hacernos creer que no es lo nuestro.” Josef Ajram

Y en eso, este gran hombre, no se equivoca en absoluto. Tan solo hace falta pensar en todos aquellos momentos que nos hemos sentido útiles, felices y con un gran potencial. En la mayoría de veces, es cuando hacemos aquello que más nos gusta y que mejor se nos da.

Después de tanto rollo, empezaremos a ir al grano. ¿Qué quiero transmitir con todo esto? Algo tan sencillo o tan complicado como que el ser humano no tiene límites. Nos movemos por motivaciones: aquello que nos motiva somos capaces de hacerlo hasta la muerte, pero aquello con lo que nos sentimos desmotivados, lo dejaremos a los 5 minutos, el interés será nulo. No sirve de nada forzar a alguien a hacer lo que nosotros consideramos mejor. Es más que probable, que si esa persona encuentra aquello que la hace feliz, lo dé todo por ello, y consiga resultados más que satisfactorios.

Todo esto se puede trasladar a cualquiera de los ámbitos de la vida, el deporte, la profesión, el ocio… Solamente hay que tener claro, que lo que queremos, y aquello que nos motiva, será lo que nos haga felices, será aquello con lo que no veremos un límite.